Es posible que lo arduo del debate de presupuestos hiciera que la mente de los concejales del Ayuntamiento de Hospitalet estuviera ayer un pelín abotargada; o quizá sucedió todo lo contrario, que estaban particularmente clarividentes. Pero el caso es que el pleno municipal de ayer en Hospitalet nos dejó tres conclusiones simples, esenciales, primarias, claras y diáfanas, cosa que no viene mal en tiempos de confusión.

La primera la produjo el teniente de alcalde de Civismo, Participación Ciudadana y Actividades Regladas, José Conde, cuando tuvo que responder a una moción del PP en la que se proponía que en los hornos crematorios del Tanatorio municipal se instalen filtros para evitar la contaminación atmosférica. Es evidente que el asunto de las partículas en suspensión, del mercurio (altamente contaminante) que se desprende de la cremación de los empastes de los fallecidos y de otros aspectos relativos al hecho que nos ocupa tiene cierta complejidad. Y quizá por ello, Conde acabó emitiendo el siguiente argumento: las cremaciones no generan la emisión de partículas a la atmósfera porque el objetivo de la cremación es que las cenizas se queden en el recipiente y se puedan entregar a los familiares del fallecido. Sencillo. Cierto.

A cuenta de otra moción del PP, en la que el concejal popular Javier Díez poco menos que anunciaba el Apocalipsis por la venida del mosquito tigre, el concejal de Medio Ambiente, Alfonso Salmerón, trató de poner un punto de cordura y sentenció que el mosquito tigre no es Bin Laden, ni Atila ni ninguna otra horda semejante. Según Salmerón, no hay que dejarse llevar por la histeria porque hay que tener en cuenta "que el mosquito tigre es un insecto, sólo es un insecto". Elemental. Cierto. Claro que a él seguramente no le habrá dado un picotazo el mosquito de las narices, que, por lo visto, es capaz de atravesar la ropa, el puñetero.

Pero, estimados colegas, lo que de verdad me llegó al alma del pleno municipal de ayer fue el canto al ruralismo de Hospitalet entonado por el concejal de CiU, Jaume Pallarés. Creo recordar que todo surgió al plantearse una inversión para reformar las dependencias del área de Deportes que el concejal Pallarés consideraba excesiva. Al ser replicado desde el gobierno local con el argumento de que X euros no era una cantidad desorbitada, al concejal Pallarés le salió del alma apostillar que la mencionada cantidad era un gran qué "per a molts veïns d'aquest poble"?. Qué corriente de simpatía corrió en aquel momento entre el concejal Pallarés y este informador, que también ha creído siempre que Hospitalet no deja de ser un pueblo de 250.000 habitantes, mucho más si se tiene en cuenta que muchos de nosotros decimos que somos de tal o cual barrio. En fin, que sostiene el concejal de CiU, Jaume Pallarés, que por muchos hoteles de cinco estrellas, por muchas citys metropolitanas, por muchas plazas europas y todo lo demás, Hospitalet "és un poble". ¿Esencial? ¿Cierto?

En fin, que a veces pienso que es mejor tener pocas ideas pero bien asentadas.

Caracolillos en Vaso

P.D. A fecha de hoy y a esta hora no estoy en condiciones ni de confirmar ni de desmentir que el concejal de CiU, Jaume Pallarés, haya sido excomulgao o, en su defecto, declarado persona non grata.