Ya pasó la comida de Navidad del alcalde de Hospitalet en el palacete de Can Buxeras, una reunión en la que acostumbra a correr como la pólvora el comentario maledicente de si tendrá alguna significación particular quiénes sean los corresponsales de los medios que flanquean al primer edil.

Vendría a ser una especie de cotización bursátil, de tal suerte que iría cambiando de año en año, lo cual da pie a sacarle un poquillo de punta al asunto. Por suerte, hay cosas que no cambian, porque es bueno mantener algunas tradiciones, y el primer plato volvió a ser sopa de galets con albondiguillas.

A lo que íbamos, como si de una típica sección de periódico se tratara, podríamos concluir que las acciones del nuevo medio local Més-l'Hospitalet cotizan muy al alza en el mercado de expectativas; que la nueva concesión de TV de l'Hospitalet irrumpe con fuerza en el mercado de los nuevos proyectos y de las esperanzas de futuro; y que El Punt, después de unos años de travesía, se ha consolidado como un valor seguro y fiable. Al menos, eso es lo que pude percibir desde un extremo de la mesa, porque no es que yo sea un extremista, Dios me libre, pero acostumbran a asignarme esas demarcaciones en estos saraos navideños.

Por cierto, el próximo año se cumplen 25 años de Radio Hospitalet, ¿subirá nuestra cotización o será 2007 el año del desplome definitivo, hasta el punto de que salgamos del selectivo índice de referencia Medusex-35?

Caracolillos en Vaso