Tenía que caer pronto un muerto en el Baix Llobregat y así ha sido, como diría el company Teodolito. El primer homicidio del 2008 en nuestra comarca -si no ando equivocado, que ya puede ser- se produjo el pasado domingo 3 de febrero en unos apartamentos de Castelldefels. Violencia de pareja. Esta vez, es ELLA quien mató a ÉL. Pero eso no debería cambiar nada a ningún nivel.
Una brasileña de 29 años acabó con la vida de forma salvaje -corazón perforado; bolsa escrotal reventada- de su compañero sentimental, un español de 43 años. Poco antes delas 22.00 horas.
¿Por qué lo mató? LAs peleas eran cada vez más continuadas en la casa de esta pareja. Los celos tuvieron su parte de culpa, y una discusión subida de tono, el alcohol y la coca también pusieron su gramito de arena para que la tragedia se consumase. Pero no conviene especular con eso. Hay aspectos de este caso que resultan más interesantes.
¿Cómo lo mató? ¿Arma blanca, balazos, golpe contundente...? Ni los Mossos ni el vecindario -el silencio se ha apoderado de la finca, ubicada en primera línea de mar, próxima a la plaza de las palmeras- sueltan prenda. Pero eso no debería sorprendernos ya. Por el contrario, la ignorancia que los medios de comunicación impresos han hecho del caso bien merece un análisis.
Todas las televisiones -menos laSexta-, incluida Efe Tv,estuvieron ayer en las puertas de la vivienda deCastelldefels en que se cometió el crimen. Para nada prácticamente. Apenas consiguieron un par de totales, más allá del plano general de la terraza y el clásico de la puerta precintada. Nada de vídeos en los informativos del mediodía. Un par de colas, y a otra cosa. 30 segundos. Testimonial y poco explicado.
¿Por qué no se haprestado atencióna este tema, cuando la violencia de pareja goza de su espacio en los diarios habitualmente? Apenas El Mundo, El Periódico, La Razón, Levante y Qué llevan el tema, que yo sepa (igual me equivoco). Sólo las informaciones de los dos primeros periódicos van firmadas.
Ayer no había casi información -tres líneas de la nota policial, sin siquiera las iniciales del falelcido-, quiero pensar que se trata de eso. Pero cuando no hay info, toca salir a la calle a buscarla. ¿O eso ya no se hace?
Hay otros que tal vez piensen que el hecho de que el asesino sea la asesina, y la víctima el hombre han tenido algo que ver. Y me gustaría creer que se equivocan.
Que un asesinato es noticia no debería ser a estas alturas noticia. Y menos cuando se trata de un homicidio de género. Y menos cuando está tan poco claro cómo se produjo. ¿No os parece?
Por El Guatero
hector.elmundo@gmail.com

El Periódico le ha dedicado media página (obetura de página). El Punt, más o menos,un poco más pequeño. El Avui, una fotonoticia. La Vanguardia, un breve. El País, nada. Muchos casos de violencia doméstica en que la víctima es una mujer merecen un breve en la prensa escrita. Así que en este caso no veo cuál es la diferencia
Varanasi, te me has adelantado. Siento discrepar, Guatero, pero efectivamente el caso ha tenido amplio eco en otros medios. De hecho, en El Periódico a la ínclita M. Navarro sólo le falta detallar cuántas patadas se llevó el sujeto en los huevos. Es un caso de asesinato puro y duro que así se ha tratado, no veo ninguna diferencia de tratamiento con otros casos de asesinato de hijo sobre madre, de hermano contra hermano, de vecino contra vecino, que se dan comunmente. Otra cosa es la violencia de género en que un tipo se carga a su mujer "porque era mía" "porque se iba de copas con las amigas" "porque no me hacía la cena" o "porque tenía muy buen rollo con su compañero de trabajo".
Si el único criterio de las noticias fuera el del hombre que muerde al perro, supongo que el hecho de que la víctima de la violencia doméstica sea en esta ocasión debiera haber tenido muchísimo relieve, pero creo que no es ese el único criterio que debe tenerse en cuenta.
Si los medios de comunicación tenemos una función formativa de la opinión pública, me parece más que adecuado que se haga hincapié en que la violencia machista es un hecho que sufren de forma abrumadoramente mayoritaria las mujeres, y pienso, por tanto, que en este asunto sí merece la pena y es de justicia aplicar un criterio de discriminación positiva. Dicho a lo bestia, el hombre de Castefa sería la execpción que confirmaría la regla.
Caracolillos en Vaso